Llora, saca todo ese dolor, hay que llorar la tristeza y llorar las tragedias. Llorar todo el dolor, sacarlo, porque ocupa el lugar de la alegría, del amor. Cuando llorás, no solo llorás el DOLOR, también el ODIO, el RESENTIMIENTO, la FRUSTACIÓN. Te vacías de todo eso. Y una vez que lo hayas LLORADO TODO, toda la TRISTEZA, la SOLEDAD y una vez que hayas llorado mucho, REÍ. REÍ CON ESPERANZA. LLORÁ POR LO QUE ESPERÁS PERO REÍ SABIENDO LO QUE VENDRÁ.